Trabajá con Chano
Una aplicación para que cualquiera pueda producir algo de valor con inteligencia artificial, ofrecerlo como servicio y encontrarse con quien lo necesita. Sin saber de tecnología, sin instalar nada y sin pagar nada.
Cuatro barreras, no una
A la mayoría de la gente no le falta ganas de trabajar. Le faltan cuatro cosas al mismo tiempo: no sabe usar estas herramientas, no tiene con qué producir, no tiene cómo llegar a un cliente, y muchas veces el que paga habla otro idioma.
La aplicación ataca las cuatro juntas, porque resolver una sola no alcanza. Sirve de poco aprender a hacer algo si después no hay a quién ofrecérselo.
Funcionando
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Herramientas de un botón
Ocho herramientas que convierten lo que escribís en algo listo para usar: una publicación, un carrusel, el guion de un video, la ficha de un producto, la respuesta a un cliente. Completás, tocás un botón y sale. No hay que escribir instrucciones ni entender de modelos.
Disponible Lo revisás vos antes de usarlo -
Decime con qué contás
Si no sabés qué podés hacer, cinco preguntas cortas alcanzan: qué tenés a mano, cuánto tiempo, qué sabés hacer. Con eso la aplicación te muestra por dónde empezar, y te dice por qué te recomienda cada cosa.
Disponible -
Ofrecerlo y que te encuentren
Contás en una frase qué querés ofrecer y la aplicación arma el borrador del aviso; vos lo corregís y lo publicás. Del otro lado, quien necesita algo publica su pedido. Los dos lados se ven.
Disponible -
Que el idioma no sea el límite
Siete idiomas: castellano, inglés, portugués, francés, árabe, hindi y chino. Cada uno escribe en el suyo y la aplicación traduce en el medio, con el texto original siempre a un toque. Alguien en Santa Fe puede trabajarle a alguien en Francia.
Disponible
En obra, y se dice
La aplicación está en desarrollo y lo que falta lo muestra en pantalla en vez de disimularlo. Hoy no procesa pagos: el precio y la forma de cobro los arreglan las dos personas entre ellas. Tampoco genera imágenes ni videos todavía.
Y algo que conviene decir de frente: esto no garantiza trabajo. No promete clientes ni ingresos. Da herramientas, un lugar donde ofrecerse y un puente de idioma. Lo demás depende de cada uno y de que del otro lado haya alguien que necesite eso.
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Pagos dentro de la aplicación
Cobrar y pagar sin salir de la app, con el detalle de cuánto queda para el que hizo el trabajo. Todavía no está.
En construcción -
Imágenes y videos
Que la misma herramienta que escribe el aviso genere también la pieza. Está declarada en la aplicación y avisa que no está lista.
En construcción
No hay que instalar nada
Se abre desde el navegador del celular o de la computadora y se entra con la cuenta de Google. No hay contraseña que recordar ni datos de tarjeta que cargar.
Si querés que quede como una aplicación más en el teléfono, abrila y usá la opción Agregar a la pantalla de inicio del navegador: queda con su ícono, se abre a pantalla completa y anda igual. En un iPhone es desde Compartir, en Safari.
En Google Play y en la App Store todavía no está, y hasta que esté, agregarla a la pantalla de inicio es exactamente lo mismo: la misma aplicación, el mismo ícono.
La otra mitad del problema
El resto de este sitio es sobre controlar lo que hace el Estado. Esto es lo otro: que la gente tenga con qué. Una herramienta que sirve para conseguir un ingreso no reemplaza a una política pública, pero mientras tanto está, es gratis y se puede usar hoy.
Si la usás y algo no funciona, o si se te ocurre qué le falta, escribime. Se lee todo.