Cómo se calcula cuánto perdiste, paso por paso
La herramienta de auditoría salarial dice en pesos cuánto poder de compra perdió un sueldo. Acá está el método completo: de dónde salen los datos, qué decisiones se tomaron y qué cosas no hace a propósito.
La herramienta «¿Cuánto poder adquisitivo perdí?» contesta una pregunta corta con una cuenta larga: cuántos pesos dejó de percibir un sueldo desde una fecha hasta hoy, medido contra los precios que efectivamente subieron.
Un número así no vale nada si no se puede revisar. Así que acá está el método entero.
De dónde salen los datos
Cuatro series, cada una con su fuente, su fecha de control y su nivel de confianza declarado: el índice de precios del IPEC de la provincia, el del INDEC, la canasta de la región pampeana y los decretos provinciales de aumento salarial. Ninguna se carga de memoria y ninguna se estima cuando no está publicada: si un mes todavía no salió, el informe lo dice.
Dos decisiones que cambian el resultado
El aguinaldo queda afuera de la serie. El medio sueldo de junio y de diciembre, si se deja adentro, hace parecer que esos meses el sueldo se duplicó, y la pérdida sale mucho más chica de lo que fue. Se lo resta en proporción, no en bruto —el aguinaldo también sufre descuentos—, se lo informa aparte y la pérdida sobre el aguinaldo se calcula en su propia sección. No se lo ignora: se lo pone donde corresponde.
Los porcentajes de los decretos se suman, no se componen. Los decretos santafesinos son mixtos: adentro de cada tramo los porcentajes son aditivos y la base se resetea entre tramos. Por eso una escalera de 2 + 1,8 + 1,7 + 1,6 + 1,5 + 1,5 da 10,1 % y no 10,53 %. Componer donde la norma suma es un error de decenas de puntos sobre el total, y es un error que este proyecto cometió una vez antes de corregirlo.
Dos caminos al mismo informe
Con recibos cargados, los meses que la persona aporta usan sus montos reales y sólo los huecos se rellenan; la tabla marca cuál es cuál. Sin recibos, alcanzan dos montos de memoria y la cuenta es igual de exacta. Lo que alguien aportó nunca se pisa con una estimación.
Hay una razón por la que se pide el segundo dato a casi todo el mundo: la escala salarial reconstruida es una sola, la de administración central. Aplicarle esos decretos a un docente, a alguien de la EPE o a un empleado privado sería inventarle un aumento que no recibió. Con dos montos y dos fechas no hace falta ninguna escala, y ese es el camino bueno.
Qué no hace, y no es por olvido
- No usa la palabra «fraude». En derecho argentino es una calificación penal. La formulación correcta es «suma de naturaleza salarial declarada no remunerativa».
- No afirma ilegalidad como hecho. Detecta que algo no encuadra en las exclusiones de la Ley 6915 y que es reclamable.
- No dice que el Gobierno miente cuando informa un porcentaje y el gremio informa otro. No mienten: miden magnitudes distintas.
- No promete montos recuperables ni plazos, ni genera escritos jurídicos individualizados.
Y no sale de tu teléfono
El sueldo, los recibos y el análisis se resuelven enteros en el navegador. No hay servidor que reciba esos datos porque no hay servidor. Cuantos menos datos personales se guarden, menos hay que cuidar.
Si encontrás un número que no cierra, escribime con el caso. Las cifras de control están publicadas justamente para que alguien las pueda contradecir.